La autonomía en la adolescencia requiere de un equilibrio complejo.
“¿Otra vez te has olvidado de los deberes?”
“Si apruebas este examen te compraré el móvil.”
“Mira tu hermano, él sí termina los deberes.”
¿Te suenan estas frases?
Acompañar la autonomía de los hijos no siempre es sencillo. Sin embargo, poco a poco los padres necesitan ir cediendo espacio, ajustándolo a la etapa evolutiva en la que se encuentran.
¿Qué implica la autonomía en la adolescencia?
La autonomía del adolescente no consiste solo en “hacer lo que quiere”. Implica:
- Tomar decisiones y asumir las consecuencias
- Gestionar las dudas que aparecen al decidir
- Tolerar la frustración cuando las cosas no salen como esperaba
- Afrontar la ansiedad que supone elegir
La autonomía está estrechamente relacionada con la autoestima, la confianza en uno mismo, el rendimiento académico y el bienestar emocional.
Los adolescentes que no desarrollan autonomía suelen presentar una dependencia excesiva del adulto, lo que aumenta el riesgo de problemas de autoestima, ansiedad o incluso depresión.
¿Qué amenaza más la autonomía de los adolescentes?
La principal amenaza es la sobreprotección.
Y suele presentarse de dos formas muy frecuentes.
1. Padres que hablan en exceso
Son los padres que repiten constantemente frases como:
“Deberías…”, “Tendrías que…”, “Ya te dije que…”
Lo hacen convencidos de que educar consiste en insistir, pero sin darse cuenta de que, con esta actitud, anulan la capacidad de decisión del hijo.
2. Padres que solucionan todos los problemas
Ante cualquier dificultad, intervienen rápidamente para resolverla.
Con ello, el mensaje implícito que recibe el adolescente es:
“No confío en que puedas hacerlo solo.”
Esto favorece que crezca creyendo que no es capaz y que siempre necesitará a alguien que resuelva por él.
Algunos ejemplos de sobreprotección cotidiana
- “¿Te has olvidado de los deberes? Eres un desastre. Le mandaré una nota a tu profesora.”
- “Si apruebas el examen te compraré el móvil.”
- “No has terminado el trabajo… diré al profesor que estabas enfermo.”
Frases que sí fomentan la autonomía
- “Te quiero tal y como eres y confío en que tomarás la mejor decisión.”
- “Ahora estoy enfadado, hablamos más tarde.”
- “Si quieres seguir estudiando, cuéntame qué planes tienes.”
- “Veo que no has terminado los deberes, habla con tu profesor y vemos qué ocurre.”
- “Entiendo que te cueste concentrarte, si quieres buscamos juntos alguna estrategia.”
Estas frases no eliminan los límites, pero respetan el proceso de aprendizaje del adolescente.
¿Cómo apoyar la autonomía de tu hijo?
- No des soluciones inmediatas
- Permítele intentar resolver sus dificultades
- Confía en él
- Ayúdale a asumir las consecuencias de sus actos
- Sé paciente
- Evita tomar decisiones por él cuando sea posible
- Consúltale cuando decidas algo que le afecta
- Busca soluciones de forma conjunta
- Permite que exprese sus decisiones sin sentirse juzgado
- No es necesario estar de acuerdo, sí respetar
- No controles: acompaña de cerca
- Apóyale para que tenga éxito
- No le marques el camino, enséñale a encontrar el suyo
- Respeta que no piense como tú
- Permítele decir que algo no le apetece
- Respeta su espacio
La autonomía es para un adolescente tan importante como lo es para un adulto la independencia económica.
Aunque como padres surja la duda de “¿está preparado?”, la realidad es que ya tiene habilidades suficientes para experimentar, decidir y asumir responsabilidades, siempre con acompañamiento.
Algunas ideas clave para recordar
- No intentes cambiarle
- No le interrogues constantemente por los estudios
- No le hagas sentir incompetente
- Evita juicios y críticas
- Permítele equivocarse
- El exceso de ayuda se convierte en un obstáculo
- Demuéstrale que confías en su capacidad
Acompañar la autonomía no es soltar, es confiar y caminar cerca.
Si te ha resultado útil este artículo, te animo a seguirme en mis redes sociales.
Y si tu hij@ presenta dificultades emocionales, de rendimiento escolar o motivación, no dudes en consultarme. Estaré encantada de poder acompañaros.
0 comentarios