La asertividad: qué es + 20 trucos para fomentarla en tus hijos

¿Fomentas la asertividad en tus hijos? La asertividad es un componente fundamental en las habilidades sociales de los niños y también en los adultos. Es una forma de ser y actuar que debemos enseñar a nuestros hijos desde pequeños. Se trata de una habilidad que no nos viene de serie pero que puede practicarse y aprenderse.

¿Qué es la asertividad?

La asertividad es la habilidad o capacidad que tiene una persona para expresar, decir o mostrar lo que siente, cree o necesita de forma respetuosa, clara y sincera. Todo ello sin molestar, agredir o hacer daño a nadie.

¿Por qué es importante que nuestros hijos sean asertivos?

Es importante transmitir a los niños capacidades como la asertividad para que no se dejen manipular por las opiniones de los demás o, en el otro extremo, no impongan sus gustos, opiniones o decisiones sobre otros. Precisamente, la asertividad es un reflejo de una autoestima sana y de unas relaciones sociales justas y equilibradas.

Para entender la asertividad, veamos los dos extremos a los que nos podemos enfrentar en nuestras relaciones con las personas.

  • Estilo pasivo: son personas que no defienden sus intereses, no expresan sus sentimientos, ideas u opiniones sinceras. No expresan que están en desacuerdo, tratan de no molestar a los demás. No reciben ningún rechazo pero los demás se aprovechan porque siempre hacen lo que ellos quieren. Por ejemplo, Diana es una niña de 7 años que cuando va al parque sus amigas le cogen siempre su patinete, aunque le molesta nunca les dice nada.
  • Estilo agresivo: son personas que defienden sus intereses por encima de todo. Imponen sus sentimientos, ideas y opiniones sin importarles la opinión de los demás. Incluso pueden amenazar, insultar o agredir para que nadie les imponga nada ni los pise. Por ejemplo, Daniel es un niño de 10 años que intimida a sus compañeros hasta que consigue lo que quiere de ellos.

expresar opinion sin dañar

Trucos para mejorar la asertividad y las habilidades sociales en nuestros hijos

Ten en cuenta que la asertividad es una capacidad que podemos desarrollar y trabajar desde que nuestros hijos son muy pequeños. A continuación, te aporto toda una serie de trucos que puedes realizar con tus hijos con los que trabajar esta habilidad y conseguir unas relaciones sociales sanas y justas.

  1. Que manejen frases como:
    • «Entiendo pero no me interesa».
    • «A lo mejor pero aún no lo he decidido».
    • «Te lo agradezco pero no voy a ir».
  2. Entendemos lo que nos dice la otra persona que, a lo mejor, nos quiero manipular pero mantendremos nuestra decisión.
    • «A lo mejor soy egoísta pero…»
    • «Tienes razón pero lo haré cuando yo lo decida…»
    • «No estás de acuerdo conmigo pero lo haré.»
  3. Escuchamos con respeto y sin interrumpir al otro y luego damos nuestra opinión, que es diferente a la suya.
  4. Ante una crítica justa o razonable no hay que dar demasiadas explicaciones:
    • «Es verdad que he tardado mucho en hacer los deberes, lo siento».
  5. Preguntar  para conocer más sobre lo que opina el otro:
    • ¿Te molesta lo que te estoy diciendo?
    • ¿Qué tiene de malo que quiera  ir al parque?
  6. Repetir lo que siente la otra persona, con la que no estamos de acuerdo:
    • «Yo sé que para ti es importante y lo tengo en cuenta pero…»
  7. Decimos lo que nos dice el otro de forma parecida pero expresamos nuestra opinión.
    • ¿Te sentirías mejor si te dijera que sí?
  8. No hace falta dar excusas, pero sí razones concretas para no ceder a la manipulación. Para ello, conviene utilizar la técnica 1, 2y 5 ante frases como:
    • «¡Vaya siempre tienes problemas para…»
    • «Nunca te lo había pedido antes».
    • «Me dejas muy mal si no lo haces…»
  9. Si no queremos hacer lo que nos dicen, aunque sea tentador, a veces, pensamos:
    • «Debería contentar a los demás» NO a ese pensamiento.
    • «No puedo decir no sin que se molesten» NO a ese pensamiento.
    • «Mejor lo hago porque se va a enfadar» NO a ese pensamiento.
  10. Ante una crítica razonable que viene de otro:
    • «Soy lo peor por haberlo hecho mal» NO a ese pensamiento
  11. Queremos que el otro no se comporte así con nosotros:
    • «Usar tono firme, pero no agresivo».
    • «Tengo derecho a pedir cambios, expresándolo con respeto».
  12. Si no opina  igual que los demás que no duden en usar el pronombre “yo”:
    • «Yo creo que también se puede ver de esta manera…»
    • «¿Alguna vez lo has visto de esa forma?»
  13. Si nos interrumpen:
    • «Enfatizar nuestro tono de voz».
    • «Mirar a los ojos de las personas que nos interrumpen».
    • Usar frases como: «Quiero decirte algo y luego me gustaría que me dieras tu opinión».
  14. Cuando hemos cometido un error:
    • No ocultarlo.
    • Expresar que nos hemos equivocado pero no dejar que el otro nos critique de forma exagerada con frases como: siempre haces lo mismo, eres un desastre…
    • Lo suyo es decir: «Siento que me equivocado y tomo nota».
  15. Si no sabemos algo, no hay que ocultarlo, reconocerlo con naturalidad, pero sin sumisión o agresividad:
    • «Es imperdonable que no lo sepa» NO a ese pensamiento.
    • «Pensarán que soy tonto» NO a ese pensamiento.
  16. Acabar con una conversación que no queremos continuar:
    • «Perdóname es que tengo que irme…»
    • No me atrevo a interrumpir, se va a enfadar NO a ese pensamiento.
  17. Recibir los cumplidos sinceros de otros sin necesidad de devolverlos y sin minimizar lo que hemos hecho bien, por falsa modestia.
    • «¡Has hecho bien los deberes de hoy!»
    • «Gracias, he hecho todo lo que he podido».
    • «Qué guapa estás con ese vestido».
    • «Estoy muy a gusto con él, gracias».
  18. No aceptar la compañía que no queremos cerca:
    • No mostrar interés falso.
    • Ser claro y escueto para que capten el desinterés.
  19. Romper el hielo:
    • Se puede hacer a través de una pregunta.
    • O ofreciendo algo a la otra persona.
    • O Saludando y presentándose
  20. Aprender a pedir favores, los demás no tienen porque averiguar lo que quiere tu hijo para ello:
    • Indicar claramente lo que quieren, dando razones para ello ,no con excusas.
    • No al miedo al rechazo; somos libres para pedir ayuda, igual que los otros son libres para darla o no darla.
  21. Saber dar halagos:
    • Con coherencia entre lo que sentimos, el valor de lo que ha hecho el otro, lo que queremos valorar y la forma de hacerlo. Seamos sinceros.
  22. Mostrar afecto es muy importante para tener relaciones sanas y poco a poco aprenderán a distinguir a quien si y a quien no se  lo pueden mostrar.

En resumen , estas herramientas les ayudarán a desarrollar sus habilidades sociales, mientras van trabajando la empatía, la generosidad bien entendida, la comunicación sana y la asertividad.
Los padres debemos estar ahí siempre que nos necesiten para ayudarles a resolver sus dudas y sus conflictos.

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