Mentiras y más mentiras

Es imposible encontrar a alguna una persona que no haya mentido alguna vez cuando era niño y de hecho lo siguen haciendo siendo adultos. Con esto no estoy intentando justificar la mentira ,pero sí explicar que el hecho de que un niño mienta es algo que además de ser muy frecuente se puede corregir.

¿Por qué mienten los niños?

Primero hay que averiguar en qué ocasiones mienten y para que lo hacen. Los niños mienten por muchas razones, algunas son:

  1. Se sienten atrapados en algo que han hecho y les han descubierto.
  2. Tienen miedo de un castigo.
  3. Tienen miedo del rechazo de los demás.
  4. Se sienten amenazados.
  5. O creen que mentir hará que todo sea más fácil.

 La mentira es indicadora de una autoestima baja porque ellos creen que deben mentir para parecer mejores o suficientemente buenos.
Durante la primera infancia es bastante frecuente que los niños inventen, ya que confunden la realidad con la fantasía y en estos casos es mejor formar parte de la historia para reconducir a su hijo a la realidad.

¿Qué podemos hacer?

No hacer preguntas trampa porque fomentan el hecho de que mientan. Las preguntas trampa son aquellas de las que ya conocemos la respuesta.
¿Has ordenado ya la habitación? en vez de esto podemos decir :  veo que todavía no has ordenado la habitación ¿quieres que busquemos un hueco y te ayudo?

Muchas veces es mejor no decir directamente que están mintiendo, sino expresar que no  se esta de acuerdo con lo que dicen : “bueno, me parece que es una historia muy buena porque eres muy creativo y tienes mucha imaginación pero ahora cuéntame, cuéntame de verdad lo que ha pasado.”

También es importante explicarles que muchas veces no decimos la verdad cuando nos sentimos atrapados, asustados o amenazados y nos gustaría saber cómo se siente para poder ayudarle pero para ello es mejor que diga la verdad.

Hay que enfrentar el problema, tal vez la necesidad de atención de su hijo a través de la mentira se pueda ver resuelta dedicándole momentos de diálogo, de tranquilidad y de intimidad.

Otra opción es no hacer caso de la mentira y hacerle preguntas para que él solo averigüe las causas y las consecuencias de lo que está haciendo. Si el niño dice que no ha comido nada en todo el día podemos preguntarle,  ¿por qué no has comido ?, ¿cómo te sientes ?, ¿no tienes hambre?, ¿ cómo podemos resolverlo?.

También debemos respetar el derecho de intimidad de nuestros hijos, hay veces que no quieren compartir con nosotros como se sienten. Explica a tus hijos que los errores son oportunidades para aprender y que la equivocación es algo normal y necesario. También debemos demostrarles que les queremos de forma incondicional pase lo que pase.
Debemos valorar sus palabras cuando nos dice la verdad y explicar que sabemos que han sido valientes y que les admiramos. No debemos intentar controlar a nuestros hijos :muchas veces mienten porque no quieren enfrentarse a nosotros y no pueden hacer lo que quieren.

Casi todas las mentiras tienen una parte de verdad :debemos intentar descubrir cuál es esa parte de verdad. Debemos fomentar que los niños aprendan a sentirse seguros diciendo la verdad en casa y debemos recordárselo con amabilidad y con cariño. Cuando les juzgamos, les criticamos o sermoneamos o les castigamos, estamos aumentando la probabilidad de que nos mientan para defenderse.

Cuando les decimos a los niños que son malos, se lo creen y para evitar ese dolor, muchas veces utilizarán la mentira. No les etiquetemos como “eres un mentiroso “,sino como alguien que ha dicho una mentira: la diferencia es muy grande.  No olvides fomentar y hacer más frecuente la intimidad con él y valorar todo lo bueno de él y estrechar los lazos de comunicación de afecto y el vínculo.

 

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Si tu hij@ tiene problemas emocionales o problemas de rendimiento escolar o motivación no dudes en consultarme. Estaré encantada de poder ayudaros

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