El síndrome de Asperger: qué es y señales para detectarlo

¿Qué tienen en común Charles Darwin, Beethoven, Susan Boyle, Keanu Reeves, Anthony Hopkins o Marcelo Ríos? Todos ellos han sido personas exitosas en campos como la cultura, la ciencia, el arte o el deporte y tienen el Síndrome de Asperger.

Y es que una de las particularidades de las personas con síndrome de Asperger es su gran inteligencia. Su gran intelecto les ayuda a trabajar con éxito en muchas de las carencias que presentan y también a aprender a interactuar con los demás, aunque sea de forma limitada.

¿Qué es el síndrome de Asperger?

Según la Asociación Española de Asperger, se trata de un trastorno severo del desarrollo, considerado como un trastorno neurobiológico en el cual existen desviaciones o anormalidades aspectos como las habilidades sociales, el lenguaje o el comportamiento, entre otras. Pertenece a los trastornos del espectro autista y se desconocen sus causas exactas.

Inteligencia sindrome Asperger

¿Cuáles son las características del síndrome de Asperger?

Inteligencia superior a la media

Tiene una gran habilidad para ver y darse cuenta de detalles que se escapan a la vista de todos los demás, habilidades también especiales en el procesamiento mental, aunque sus tareas verbales en  el momento de relacionarse socialmente no surgen con facilidad.

No reconocen sus estados emocionales y tampoco los de los otros

No han desarrollado la habilidad de la empatía, es decir, es como si fueran «ciegos emocionalmente», no reconocen el estado emocional de las personas que tienen cerca. Esto, en ocasiones, se agrava porque no les gusta el contacto visual. Por supuesto, sonríen de forma espontánea pero no son capaces de sonreír, por ejemplo, a la hora de hacerse una foto.

También tienen dificultad para reconocer los matices verbales de los mensajes de las personas con las que se relacionan, aunque esa problemática la pueden trabajar poco a poco. Sin embargo, puede dar lugar a que los mensajes que emitan genere ambigüedad. Además, les cuesta utilizar el lenguaje con amor, con ironía…

Obsesiones

Suelen tener facilidad para tener obsesiones por determinados temas como son: animales, deportes, matemáticas, astronomía, música, ordenadores… Y con ello llegar a dominar de forma extraordinaria en esas áreas. Muchas veces, se convierten en profesores para sus compañeros puesto que con 12 o 13 años dominan los temas que les apasionan.

También les obsesiona mucho el orden y clasificar las cosas. Y eso da lugar a rutinas y rituales diarios, que en el caso de que no los puedan lleva a cabo, les generan ansiedad.

Sin embargo, si esas obsesiones coinciden con que llevan a cabo tareas útiles, desde el punto de vista social, familiar… puede ser tremendamente positivo.

Conductas repetitivas motrices

A veces, presentan conductas repetitivas con las manos o movimientos más complejos de todo el cuerpo.

¿Cuándo hay que llevar a un niño posible síndrome de Asperger a un profesional?

A partir de los cuatro años, debido a la interacción de los niños con su entorno, ya se puede diagnosticar. El diagnóstico precoz mejorará muchísimo su calidad de vida y será muy importante.

¿Y cómo sé que tengo que ir acudir a un profesional para el diagnóstico del síndrome de Asperger?

  1. Problemas de sueño: pueden o quedarse dormidos o despertarse muy temprana o incluso hacerlo muchas veces por la noche. A veces, los padres se levantan temprano para ir a trabajar y se encuentran a su hijo despierto, totalmente absorto, en alguna de las cosas que a ellos les gusta hacer.
  2. Dificultad para identificar las emociones propias y ajenas. Si nos damos cuenta que nuestro hijo no explica o no identifica con palabras lo que siente, deberíamos alertarnos.
  3. El aprendizaje: suelen ser muy inteligentes pero les cuesta mucho concentrarse en las actividades que no les gustan, de forma que aprenden muchísimo y se concentran mucho en lo que les interesa.
  4. Conductas repetitivas.
  5. No llevan bien los cambios. Las costumbres, el orden (que cada cosa esté en su sitio), los rituales… Todo eso les da tranquilidad y alterar ese orden, les ponen muy nerviosos.
  6. No les gusta relacionarse socialmente. Prefieren estar solos, no están cómodos relacionándose con otros niños.
  7. No reaccionan ante la tristeza o a la alegría.

Diagnóstico precoz, la clave para el síndrome de Asperger 

El diagnóstico precoz es clave para que el síndrome de Asperger sea un reto. Con una pronta detección se puede conseguir que, a pesar de que sus patrones no sean los habituales y esto genere situaciones incómodas y de tensión, puedan vivir una vida realmente plena, desarrollar y suplir muchos aspectos en los que tienen carencias.

Desde el punto de vista social, a estos niños que no reconocen las emociones en el otro, les cuesta mucho la comunicación. Por tanto, es muy posible que sean ignorados, rechazados o incluso que sufran bullying, lo cual les genera nerviosismo, ansiedad… Acentuando, así, sus conductas antisociales y agravando otros comportamientos.

Por otro lado, por sus características puede que tengan problemas con los profesores, ya que no va a reconocer lo que hay detrás de las palabras cuando se dirigen a él e incluso puede malinterpretarlo.

Por eso es muy importante acudir a un profesional para trabajar desde pequeños todas estas carencias y ser diagnosticados correctamente.

Espero que estas breves pinceladas nos ayuden a conocer un poco más a estos genios que nos rodean.

¿Te ha gustado el artículo? ¿Te surgen dudas con respecto al síndrome de Asperger? Déjamelas en comentarios o si lo prefieres envíame un mail.

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