Consejos de educación positiva en niños de 4 y 5 años

Conforme los niños van creciendo debemos ir adaptando nuestra crianza a sus necesidades y, por tanto, a su edad. Lo que está claro que hablar con los hijos es fundamental para estrechar ese vínculo emocional en la familia.

En este post, voy a centrarme en la etapa de los 4 o 5 años en la que disfrutan descubriendo el mundo, pero son muchos los cambios y las nuevas rutinas que se están incorporando en su vida y eso, en ocasiones, no es fácil. Por tanto, es un período en el que tener que hablar con su padre o madre es fundamental. A veces, necesitan reconciliarse con sus padres antes de ir a la cama o con su hermano porque han tenido una discusión y se han peleado.

¿Tienes dudas?

Vamos con algunos consejos que podemos aplicar con niños que están atravesando esta etapa.

Tips de educación positiva para la etapa de 4 y 5 años

Hablar con ellos a la hora de irse a dormir.

Hablar en el momento de irse a la cama. Cuando están en la etapa preescolar y primaria podemos asentar esta costumbre. Si empezamos a hacerlo a estas edades, aceptarán que sigamos haciéndolo a medida que crezcan y se hagan mayores. Nunca es tarde, aunque sean preadolescentes o adolescentes para empezar a hacerlo.

Hay que tener en cuenta que cuando se van a dormir, están más cansados y bajan las defensas que han tenido durante el día para relacionarse con el mundo. Por otro lado, es un momento que les evoca la calidez, los mimos y la seguridad que les transmiten los padres desde pequeños. Por este motivo, a los adolescentes les gustan las conversaciones de teléfono con sus amigos a estas horas aunque, a veces, a nosotros no nos parezca bien.

hablar-cama

Ahora ya sabemos que es una hora en la que son más propensos a compartir lo que sienten. Por tanto, podemos escuchar las cosas importantes para ellos, las emociones y los sentimientos que nos quieran compartir.

Cuando nuestros hijos están inquietos o de malhumor es difícil que, durante el día, quieran mantener una conversación tranquila con la que compartir los auténticos motivos de su problema. Por la noche, sin embargo, podemos, con una actitud relajada y con paciencia, intentar escuchar y profundizar en lo que les preocupa, es decir crear un momento que suponga una oportunidad para que compartan sus emociones.

Expresar nuestras disculpas cuando sea oportuno

Precisamente, en esos momentos de relajación también podemos aportar una actitud muy valiosa en el aprendizaje emocional de nuestros hijos que es: expresarles nuestras disculpas, siempre y cuando sea oportuno.

Seguro que habido muchos momentos en los que nos hemos dejado llevar por la rabia o por la impaciencia y hemos levantado la voz o hemos sido duros y hemos provocado una sensación de incomodidad en nuestros hijos. Nosotros como adultos debemos enseñarles autocontrol, pero también que podemos pedir disculpas cuando es necesario.

pedir-disculpas

Esto ejerce un efecto sobre nuestros hijos muy importante:

  • Les devuelve la autoestima.
  • Les transmitimos que nos preocupamos.
  • Les hablamos con seriedad sobre nuestros errores.
  • Les enseñamos lo que son la humildad y la empatía.
  • Resolvemos el estrés o la vergüenza que hayan podido provocar nuestras actitudes fuera de lugar.

Con frases como:

  • Estaba pensando en lo que ha pasado y…
  • Me siento mal porque te dije…
  • Quisiera disculparme por…
  • Siento haberte dicho que…

Todo esto implica una educación emocionalmente inteligente.

Leer juntos

Cuando leemos un cuento a nuestros hijos, después de un párrafo interesante, podemos parar para que vean el dibujo y preguntarles:

  • ¿Cómo crees que se siente el protagonista?
  • ¿Qué te hace pensar eso?
  • ¿Qué hay de su amigo?
  • ¿Cómo te habrías sentido tú si fueras el protagonista?

Con los libros y los cuentos nuestros hijos aprenden a ver desde diferentes puntos de vista cómo se sienten los protagonistas, qué sentimientos tienen y por qué los tienen. Más allá de las palabras cuando les leemos un cuento estamos trabajando su inteligencia emocional.

leer-juntosEs decir:

  • Ayudaremos a que comprendan mejor lo que leen.
  • Entenderemos mejor hasta qué punto entiende lo que lee y cuánta ayuda necesita.
  • Pasaremos un tiempo muy valioso con ellos, compartiendo juntos una historia.
  • Iremos construyendo una confianza que en el área académica será importante para ellos.

¿Tienes algún otro consejo para niños entre 4 y 5 años? ¿Te asolan las dudas con situaciones en concreto? Déjamelo en comentarios.

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