Los deberes: ¿cómo conseguir que los hagan?

Empezamos de nuevo con los deberes y con ello surgen las mismas preocupaciones que en los anteriores cursos. ¿Os suena eso de que todas las tardes se discute porque no quieren hacer los deberes y porque a medida que avanza el curso no hemos conseguido que los haga?

Ten en cuenta que cuanto más nos ocupemos los padres de los deberes, menos se van a ocupar los hijos de ellos. Muchos niños saben que los deberes son más importantes para sus padres que para ellos y por lo tanto no asumen la responsabilidad que deberían.

Si realmente nuestros hijos hicieran los deberes cuando les invitamos reiteradamente a ello, no estaríamos hablando de esto, ni habría tantos padres desesperados que además se sienten culpables porque no consiguen que sus hijos comprendan la responsabilidad y la importancia que ello conlleva.

¿Necesitas ayuda?

¿Qué podemos hacer con los deberes de nuestros hijos?

  1. Planificar por adelantado las tardes escolares es una parte muy importante para evitar problemas.
  2. Si ves que el niño deja los deberes para el último momento, empatiza con él/ella, escúchale, pero no los hagas por él o ella, deja que experimente las consecuencias.
  3. No caigas en frases como: «¡Deberías haberlo hecho cuando yo te dije!», «no pretendas que yo ahora te ayude, no te lo mereces». Y es que los sermones no son eficaces y hacen que tu hijo/a se sienta aún peor. Los niños aprenden más cuando somos firmes pero amables.
  4. Sí podemos utilizar frases como: «Ya me imagino lo mal que te sientes», «¿por qué crees que te ha pasado?» Escúchale con empatía.
  5. Puedes darle tu opinión y puedes intentar sentarte con él/ella para buscar soluciones.
  6. Dedica ratos a hablar con tus hijos para motivarles, para que conecten con las cosas que verdaderamente le hacen ilusión y por las que está dispuesto a luchar.
  7. Es importante establecer rutinas en las que haya un tiempo sin televisión, ni tablet, ni ordenador y que cada uno puede hacer sus tareas pendientes. En ese espacio tu hijo/a puede decidir hacer los deberes o no, pero siempre será un espacio para que reflexione y deja que él/ella decida lo que quiere hacer.
  8. Antes de entrar a intervenir cuando veas que no está cumpliendo con su obligación, respira hondo y observa que hace durante el rato en el que debería estar haciendo los deberes.
  9. Entonces tendrás  información para sentarte con él/ella y hablar tranquilamente y explicarle: «He visto que empezaste hacer los deberes estos días, pero luego has dejado de hacerlos enseguida».  «¿Qué te ocurre?, ¿Necesitas ayuda? Me gustaría saber cómo puedo ayudarte». «Tal vez puedo echarte una mano si estoy cerca trabajando en mis cosas o si estoy cerca por si necesitas preguntarme algo».
  10. Explícales también que ya no le vas a reñir por el hecho de no hacerlos porque vas a dejar que experimente las consecuencias de no llevar hecho los deberes. En ese caso, está bien estar en contacto con los profesores permanentemente para que sepan en qué posición están los padres.
  11. No compares nunca a tus hijos con los que sacan mejores notas que él/ella, lo único que conseguirás es desanimarlos más.
  12. Hay que saber qué hay niños a los que de ninguna manera les va a gustar estudiar y, en ese caso,  hay que explicarles cómo deben cumplir unos mínimos para que luego puedan optar por una forma de vida que les guste y para poder hacer algo que realmente les motive.
  13. Tenemos que respetar los diferentes tipos de aprendizajes y los diferentes ritmos de cada hijo/a. Hay niños que no necesitan más que leer una vez lo que han dado en clase y otros, sin embargo, necesitan apoyo para seguir comprendiendo en casa lo que no han podido comprender en el colegio.
  14. Enséñales a pensar por sí solos, no darles las soluciones ni decirles lo que tienen que pensar. Los errores son oportunidades fantásticas para aprender.

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