Relación entre estrés, ansiedad y las notas. Claves para gestionar las emociones

Muchos padres me preguntan en consulta cuando ven que los niños o adolescentes que tienen problemas de ansiedad, de estrés, problemas de atención y concentración, bloqueos en los exámenes, cambios de comportamiento, se han vuelto conflictivos, poco sociables…… cuando no saben que ha pasado… ¿ qué podemos hacer nosotros?. Muchos no entienden qué está sucediendo ni son conscientes de que puede existir una relación entre estrés, ansiedad y las notas de sus hijos.

¿Puede tener relación el estrés y la ansiedad con las notas?

El estrés y la ansiedad , bloquen la memoria y afectan a la capacidad de “ atender” y concentrarse .
Entendemos que la concentración es la atención mantenida .
También les bloquean en los exámenes y disminuyen seriamente su rendimiento

¿Qué claves nos puedes dar? Claves para educar emocionalmente a los hijos, para que sean felices

A los niños hay que enseñarles habilidades emocionales desde pequeños por supuesto, sabiendo que hay que respetar su ritmo de maduración en su proceso de aprendizaje.

Pero hay que empezar desde bien pequeños.

1- Enseñarles a NOMBRAR sus emociones y distinguir sus INTENSIDADES.

Desde que tienen 2 años y empiezan hablar, se les puede enseñar a que ellos digan: estoy triste, estoy contento, estoy enfadado, tengo miedo…..

Cuando sean un poco más mayores pueden ir incorporando el nombre de las nuevas emociones como la vergüenza, los celos, la envidia e incluso podemos enseñarles a diferenciar las intensidades que hay dentro de cada emoción.

Podemos ayudarles a que distingan entre: estoy un poco contento o estoy muy contento, o tengo un poco de miedo, o tengo mucho mucho miedo.

Si aprenden a nombrar sus emociones y aprender a diferenciar la intensidad, será más fácil que aprendan a regularlas, que es el siguiente paso paso

2- El siguiente paso importante es que aprendan a QUERERSE y a VALORARSE.

Esto quiere decir a que se asiente su autoestima, que aprendan que son únicos. A que aprendan que tienen sus virtudes, sus cualidades, sus potencialidades y sus limitaciones también.
A veces me decís en consulta, «para potenciar a mi hijo su autoestima, le digo que es bueno en todo, que puede ser absolutamente todo lo que quiera porque todo lo hace bien ….». Pero eso no es verdad.

Hay que alimentar la autoestima desde el realismo

Eres muy bueno en esto y con muy poco esfuerzo, consigues hacerlo muy bien y esto otro, te cuesta más y por tanto, tienes que dedicarle más tiempo y más esfuerzo.

Cuando el niño tiene una buena autoestima digamos que se convierte en una tierra fértil en la que va a prosperar todo lo demás.

El 90 % de los pacientes que acuden a mi consulta tienen problemas de autoestima.

Si la autoestima no se resuelve y no se trabaja, cuando son pequeños, cuando se hacen mayores van a tener una dependencia de la aprobación de los demás, van a buscar el reconocimiento de los demás, no van a tener seguridad en sí mismos, es decir, todo lo hacen para que les valoren, para que les feliciten.

3- El tercer pilar importante es la TOLERANCIA A LA FRUSTRACION.

La vida está llena de frustraciones, de cosas que tenemos que hacer pero que no queremos hacer. En la vida hay cosas que puedes elegir y otras que no, si llueve ,llueve, por mucho que te enfades, no depende de ti. Hay que enseñarles a esperar, a saber que hay que tener paciencia, que las cosas no son lo que uno quiere y el momento en que uno quiere.

De esta forma les preparamos el aprendizaje para tolerar esa frustración que inevitablemente va a surgir.

Y si dicen, no me gusta esta asignatura o no me gusta este profesor o no me gusta este compañero de clase, tendremos que decirles qué es lo que les ha tocado y no lo pueden evitar.

En la vida elegimos a los amigos y a la pareja pero lo demás casi nunca podemos elegirlo. Y habrá muchas piedras que te encontrarás en el camino y tendrás que aprender a saltarlas.

4- El cuarto pilar importante es la REGULACIÓN DE LAS EMOCIONES.

Que no significa reprimirlas sino aprender a expresarlas de la forma adecuada aprender a legitimarlas.

Si nuestro hijo está enfadado, podemos decirle: entiendo que estés enfadado porqué no puedes ir al campamento, debido a la situación de la pandemia.
Y ahí puedes hacer dos cosas: estar todo el día enfadada ,dándole vueltas a la cabeza y de malhumor o cambiar tu estado emocional.

Esta regulación la pueden empezar a llevar a cabo a partir de los 6 años. Y esta regulación emocional es fundamental para una buena convivencia : ellos tienen que darse cuenta de que pueden estar un ratito enfadados y luego elegir otro estado emocional.

Es muy divertido cuando enseño a los niños en la consulta, con 4 años, estrategias de de autocontrol y dicen : “he estado enfadado un ratito, pero ya no”. Y para esto existen estrategias que pongo en marcha en consulta para entrenarles en este aprendizaje.

5- El quinto principio básico es aprender a” ENTRAR EN CALMA”.

Desgraciadamente, el entorno no les va ayudar, ni les va a enseñar a eso, todo va rápido, muy rápido. El cuerpo humano necesita ciclos y hemos perdido el ritmo, hemos perdido el tiempo de calma necesario.

El estrés y la ansiedad lo primero que hacen es bloquear la memoria

Y este quinto punto es fundamental para que no entren en ese estado vertiginoso de estrés y aprendan a cuidarse, dedicándose sus momentos de calma, que puede ser a través del deporte, de un hobby, de quedar con los amigos, de ver una película tranquilo con la familia, de leer un rato una novela entretenida…..

6- El sexto punto es PENSAR EN POSITIVO.

Pensar en positivo implica ser realista también y a la vez optimista.

Se trata de ver la botella medio llena. Si está llena hasta la mitad, eso es una realidad que nos vamos a cambiar, pero verla medio llena, no es lo mismo que verla medio vacía.

El ser optimista y pensar en positivo da rienda suelta a la creatividad, se ven las cosas de otra manera, se encuentra mejor la solución a los problemas y también se es más solidario.

Cuando entiendes que todo tiene solución, te conviertes en una persona más proactiva, mucho más autónoma, mucho más autosuficiente y también mucho más feliz.

7- El séptimo punto es ser EMPÁTICO.

Nuestro cerebro es social, somos seres sociales, necesitamos a los demás. Somos felices porque queremos y nos quieren.

la empatía les va ayudar a ponerse en el lugar de los demás, a comprenderles, lo cual no significa que estén de acuerdo con ellos.

Hay un proverbio que dice :»no juzgues a nadie, hasta no haber andado 1000 millas en sus zapatos”.

Y cuando les hacemos más empáticos a los niños, les hacemos más tolerantes.

La empatía es la base de una educación con valores. La empatía es la base fundamental contra el bullying y la violencia.

Y la empatía también se aprende y hay que entrenarles para ello. Hasta los 8 o 9 años, tenemos que enseñarles a ser empáticos con las personas más cercanas. A partir de los 9 años, ya pueden ser empáticos con cualquier persona y comprender a cualquier persona, incluso aunque esté lejos de ellos.

Hay que intentar que sean empáticos en general con los niños que le rodean, los amigos, los compañeros, la familia, los conocidos, que les comprendan, que se ocupen de ellos que les preocupen que se preocupen por lo que les pasa, hay que ser realista y esto es una necesidad.

8- Y el último punto es: Comunicarnos de forma ASERTIVA.

Hay tres formas de comunicación: la agresiva, la sumisa y la asertiva.

Los niños más agresivos, imponen su voluntad y esto depende también en parte del temperamento, porque hay niños con esa tendencia más marcada a imponer y a descalificar al contrario. El niño sumiso es el el niño camaleón, es ;”lo que tú digas, como tú digas “, huyen del conflicto.

En consulta, he comprobado que los niños sumisos son los que tienen problemas de autoestima.

Un niño o un adolescente que se quiere asimismo, podrá expresar lo que quiere, lo que necesita y lo que le parece bien, de forma asertiva y desde el respeto:
«yo opino esto y respeto que tú opines diferente a mí». Eso es la asertividad.

La asertividad empodera mucho a los niños, porque los hace sentirse capaces, sentirse potentes,  sentir que lo que piensan importa ,que tiene peso.

Si educáramos con estos 8 principios a nuestros hijos , el mundo sería distinto.

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Si tu hij@ tiene problemas emocionales o problemas de rendimiento escolar o motivación no dudes en consultarme. Estaré encantada de poder ayudaros

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