Conductas desafiantes en tus hijos: ¿cómo abordarlas?

Todos los niños desafían a los padres en determinadas etapas de su crecimiento. No es extraño que estas primeras conductas puedan aparecer por primera vez a partir de los 2 ó 3 años y que se acentúen hasta la adolescencia.

Estos desafíos se dan con más frecuencia si están cansados, tienen hambre, están nerviosos, estresados… En ese momento, se genera un «tira y afloja» que trae locos a los padres.

La oposición de los niños hacia sus padres, profesores y adultos en genera es una etapa normal durante el desarrollo. En ocasiones, incluso, puede ir unido a una falta de cooperación o incluso cierta hostilidad hacia ellos.

¿Cuándo nos deben preocupar los desafíos de nuestros hijos?

  • Es muy frecuente.
  • Cuando sobresale con el nivel de desafío de los otros niños de su edad
  • Cuando afecta a la vida familiar, social o académica del niño.

Si este patrón de conductas interfiere constantemente en el día a día debemos prestar mucha atención para ver si nos encontramos con estas características.

¿Tiene estas conductas desafiantes muy a menudo?

  1. Tiene rabietas frecuentemente.
  2. Discute muchísimo con los padres.
  3. No hace caso a las reglas.
  4. Molesta a propósito.
  5. Echa la culpa los otros de sus errores.
  6.  Se enfada a menudo.
  7.  Tiene resentimientos contra los demás y busca venganza.
  8. Usa palabras para hacer daño.

Si es así y estos comportamientos se prolongan en el tiempo debes buscar ayuda, ya que hijo puede tener un Trastorno de Oposición Desafiante (TDO) y, en ese caso, debes acudir a un psicólogo que proceda hacer una evaluación psicológica para confirmar el diagnóstico y asesorarte si necesita ir a terapia. Precisamente la Terapia de Aceptación y Compromiso sirve para rebajar este tipo de conductas desde el propio compromiso del niño y adolescente.

¿Qué es el Trastorno de Oposición Desafiante (TDO)?

El Trastorno Oposicional Desafiante es un trastorno que padece el 20% de la población infantil y juvenil. Es una conducta que lleva a los niños a enfrentarse a las figuras de autoridad de forma persistente. Tal y como hemos dicho, los desafíos forman parte de su desarrollo como persona pero cuando estos se prolongan demasiado en el tiempo y afectan significativamente a la capacidad del niño de llevarse bien con la familia, los compañeros o incluso con otros adultos, podríamos estar hablando de TDO.

Sin duda, estas conductas no son fáciles de tratar para los padres, por lo que sin duda necesitarán ayuda para gestionar estos desafíos.

La paciencia tiene más poder que la fuerza. Plutarco

Trastorno de Oposición Desafiante cuando las conductas desafiantes son frecuentes y afectan a la vida social y familiar

Consejos para que los padres gestionen las conductas desafiantes de sus hijos

  1. Reforzar lo positivo. Cuando vean que el niño actúa con un poco de más de flexibilidad o que coopera u obedece a las normas. Refuérzale con atención y con muestras de cariño.
  2. «Time Out». Son tiempos de paréntesis, tanto para que los padres no pierdan los nervios, como para ellos, para que reflexionen.
  3. Elige bien por qué luchar. No luches por tener el poder. No eches leña al fuego.
  4. Pon límites razonables y lógicos que puedas defender sin generar culpabilidad en los hijos.
  5. Busca el apoyo de profesores, entrenadores deportivos, de tu pareja, de psicólogos…
  6. Que conozcan las consecuencias, a priori, de saltarse las normas establecidas.
  7. Sé firme y consecuente en la aplicación de los límites.
  8. Dile lo que esperas de él. Sin criticar ni etiquetar.
  9. No entres en el reto de “él no se va a salir con el suya”. ¡No a las discusiones interminables!
  10. Mantén la calma aunque es difícil: ten paciencia.
  11. El refuerzo negativo debe ir acompañado de enseñarle a pensar y a comprender.
  12. Vigila tu lenguaje no verbal a la hora de dirigirte a él.
  13. Ten presente que hay motivos detrás que le impulsan a tener estos comportamientos.

¿Te ha gustado el artículo? ¿Tienes dudas sobre tu caso en concreto? ¡No lo dudes! Escríbeme un mail o ponte en contacto conmigo y podemos hablar. Buscar ayuda puede ser el principio para conseguir la felicidad de tu hijo.

Posts relacionados:

Dejar un comentario

Tu email no será publicado.