Cuál es la importancia de los valores personales

Desde la Terapia  de Aceptación  y Compromiso, entendemos la ‘salud psicológica’ como los patrones de comportamiento valiosos, en todas las áreas de la vida del niño o adolescente. De ahí la importancia de los valores personales: son la guía que nos sostiene cuando la situación alrededor se tuerce y nos hace dudar. Sigue leyendo este artículo para descubrir en qué consiste la Terapia de Aceptación y Compromiso y recuperar la conexión con tus propios valores para salir adelante.

Qué entendemos por valores personales y por qué son importantes

Tener objetivos, metas y creencias nos ayuda a llevar una vida coherente y a mantener la perspectiva ante un golpe duro o un posible trauma.

Qué es y qué no es un problema psicológico

Los ‘problemas psicológicos’ no se dan cuando aparecen contenidos psicológicos incómodos como: pensamientos negativos recurrentes, ansiedad, tristeza o apatía.

Hablamos de problemas psicológicos cuando estos eventos privados se vuelven tan importantes que terminan dirigiendo las elecciones del niño o del adolescente.

Cuando esto ocurre, los valores personales -fundamentales de su vida- que deberían dirigir sus acciones, quedan en un segundo plano. Es en este momento cuando podemos decir de un problema psicológico.

Cómo los valores personales nos ayudan a superar los problemas psicológicos

El lenguaje proporciona determinadas ‘funciones’ (o sentido) a los eventos privados, que a su vez condicionan el comportamiento. Por ejemplo: al recordar algo desagradable que ocurrió, puede que confundamos los recuerdos con el propio hecho y eso resultará doloroso. Por lo que, ante esta situación, el niño o adolescente reaccionará apartando de su vida esos recuerdos,  creyendo que así podrá vivir en paz.

Sin embargo, apartarlos puede conllevar determinados comportamientos, como por ejemplo, generar adicciones para no sentir ese dolor y, en definitiva, evitar comportamientos  que podrían provocar esos recuerdos.

De esta manera, lo ‘valioso’ en su vida, pasa a ocupar un segundo plano, porque el objetivo principal es ‘escapar o controlar’ las sensaciones, emociones o pensamientos dolorosos que invaden su mente.

Mediante este ‘mecanismo de evitación’ se siente alivio a corto plazo. Sin embargo, a largo plazo es incompatible con un comportamiento dirigido a realizar acciones valiosas o importantes en su vida.

La forma de actuar, en estos casos, consiste en reconducir la conducta enfocada en evitar el dolor, a una que se ocupe en realizar y dar forma a los valores: A seguir adelante.

Así es como lo hacemos:

En qué consiste la Terapia de Aceptación y Compromiso: cómo reavivar los valores personales

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) define los valores personales como las direcciones vitales, globales, elegidas, deseadas y construidas que deben guiar nuestras acciones.

Dichos valores deben estar siempre presentes en forma de horizontes, como marcos del comportamiento. Su función es la de darle un sentido, influyendo en la elección de las propias acciones para dirigir la conducta.

Además, los valores otorgan sentido a las acciones. Les proporcionan coherencia y flexibilidad gracias a su función motivadora. Al mismo tiempo, los mismos valores ayudarán a construir nuevas metas y objetivos, que a su vez, necesitarán de acciones concretas para avanzar hacia ellos.

ACT es una terapia que se centra en los aspectos importantes de la vida del niño o adolescente, en cada una de sus facetas. Dichos  valores variarán en cada niño o adolescente según: la edad, circunstancias, y algunas prioridades como: familia, amigos, colegio, aficiones, proyectos de futuro, etc.

El trabajo con los valores es una parte muy importante de esta terapia. Entre otras cosas, se evalúa el nivel de afectación que suponen los síntomas del niño o adolescente sobre ellos. Y es que, difícilmente cambiará su forma de actuar si no discrimina los costes que supone no hacerlo.

Conclusión: por qué es importante solucionar los problemas psicológicos con la Terapia de Aceptación y Compromiso

Sin un coste en valores no habrá malestar general, ni lugar para el cambio . Para ello, se sitúa al niño o adolescente en situaciones que le permitan ver los beneficios a corto plazo y las pérdidas a largo plazo de su «mecanismo de evitación» destructivo y el costo inmediato -así como el beneficio a largo plazo- de la alternativa que supone ‘abrirse al malestar’, para poder actuar, desde allí, en la dirección que de verdad importa.

Para ello, utilizamos a menudo el uso de ‘metáforas’ que le ayudan a establecer un contexto para analizar sus diferentes conductas, en distintas áreas, así como las consecuencias que puedan tener y las barreras psicológicas que le impiden hacer lo que realmente quiere.

De esta forma, se plantea ‘la aceptación’ para  flexibilizar sus reacciones y se consigue que el niño o adolescente mire más allá de la problemática que le llevó a la consulta.

Si tienes alguna duda sobre la Terapia de Aceptación y Compromiso o quieres conocer si es adecuada para la situación que estás atravesando ponte en contacto conmigo.

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