El desarrollo de cada niño es diferente. «Mi hijo tiene tres años y dice muy pocas palabras», «con 12 años que tiene aún no sabe administrarse el tiempo»… ¿Te suenan este tipo de situaciones? Hay que tener claro que cada niño madura a su ritmo, unas veces más despacio y otras más rápido en determinadas áreas.
Por ejemplo, a algunos les lleva más tiempo desarrollar el autocontrol emocional, a otros la capacidad de organización, el manejo del tiempo o del lenguaje.
No debemos estereotipar ni etiquetar a nuestros hijos por ello, sino considerar cuáles son sus habilidades y su grado de madurez en diferentes áreas.
Podemos transmitir gran frustración a nuestros hijos si esperamos que hagan cosas para las que aún no están preparados. Y si nuestro hijo necesita ayuda en ciertas rutinas, habilidades o áreas, entonces hay que ayudarle y darle lo que necesita para desarrollarlas, incluso, a veces, pidiendo la ayuda a un PROFESIONAL.
El profesional o el terapeuta puede ayudarnos evaluando las necesidades de cada niño para que cuando nos involucremos conocer herramientas con las que nuestra ayuda sea más eficaz.
Consejos para ayudar a nuestros hijos en su desarrollo
Ayuda a tu hijo desde pequeño a ordenar
Cada objeto tiene un sitio en su habitación. Es importante que sepan dónde se coloca cuando no se está utilizando.
La rutinas son mágicas
Por supuesto, no estamos diciendo que cada actividad tenga que llevar una rutina pero si es importante establecerlas desde edades tempranas para cosas tan sencillas como lavarse los dientes, vestirse, ayudar a recoger…
Es importante enseñar la importancia de las cosas que se deben resolver en el momento presente y las que se pueden resolver más tarde para que aprendan a manejar el tiempo. La rutinas son especialmente útiles para esto.
Hacer que el tiempo sea visual
Mejorar el sentido del tiempo «viéndolo» ayuda mucho a los niños. Podemos enseñarles lo que pasa cada día en los diferentes ‘bloques de tiempo’ del y qué actividades se hacen o se pueden hacer en cada bloque. Con ello, el niño sentirá el tiempo como algo más real y le ayudará a organizarse.
Enseñar a manejar el tiempo
A veces, los niños no se dan cuenta del tiempo que necesitan para hacer determinada tarea. Creen que pueden terminar una tarea en poco tiempo cuando realmente les va a llevar varias horas.
Para ayudarles a calcular mejor, se puede multiplicar por dos el tiempo que ellos consideran que les va a costar hacer cada actividad. Y ver si de esta forma se acercan más a la realidad.
El uso de los calendarios
Usar un planificador con un horario realista y la rutinas ayudan a organizarse mejor en sus tareas. Por supuesto, todo ello debe ser combinado con ingenio, con paciencia y con mucha flexibilidad. Los efectos y todas estas normas las iremos viendo a medio largo plazo.
Sí a las recompensas
No hay que confundir la recompensas con los chantajes, sino que por el contrario las recompensas hacen que el niño valore las batallas que va ganando y los cambios de conducta que va consiguiendo.
La motivación externa hasta que desarrollen un sentido propio de lo que deben hacer, les ayuda mucho.
Reconocer todas sus conductas positivas
No importa si la conducta ha sido algo banal, ya que esta retroalimentación positiva es fundamental.
El niño va ejecutando pequeños cambios día día, aunque otros tarden más en llegar. Por lo tanto, el apoyo incondicional a diario, por banal que parezca su cambio, es muy importante.
Las instrucciones muy claras y poco a poco
Está bien establecer un orden que poco a poco se vaya haciendo más complejo pero es mejor empezar desde el principio con listas pequeñas y con pautas sencillas.
Trabajar las habilidades sociales
Mantén conversaciones en las que el niño se sienta a gusto y se puede hablar de emociones. Aprovecha cualquier oportunidad para moldear e informar sobre la esfera emocional.
Fomenta las amistades
Facilita oportunidades para que el niño desarrolle poco a poco estas nuevas habilidades. Organiza actividades para que pueda jugar con otros niños.
Mantente involucrado en su vida
A medida que vaya creciendo tenerte cerca será de gran ayuda, puesto que su vida irá teniendo cambios cada vez más grandes. Involúcrate y estate presente todo lo que puedas en sus problemas.
Fomenta la creatividad
Observa cuáles son sus cualidades y favorece todas aquellas actividades que le apasionan.
Evalúa las áreas en las que necesita más apoyo y pide ayuda, si es necesario.
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