Ayuda a tus hijos a superar los bloqueos emocionales
7 de febrero de 2024

El perfeccionismo puede paralizar a nuestros hijos. Es normal que los niños quieran hacer las cosas bien, no quedar por debajo de los demás, no equivocarse, no quedar mal ante los demás o que las cosas les salgan. Sin embargo, estas premisas pueden crear un efecto paralizante en las conductas de nuestros hijos.

Cuando cualquier persona empieza a hacer una nueva actividad, sabe que debe asumir una serie de riesgos: que no salga bien, que no lo sepa hacer a la primera o que otros lo hagan mejor. Pero si nos quedamos detenidos en esos pensamientos, no conseguiremos tener una conducta positiva en cada nuevo reto.

Es lógico tener ese tipo de pensamientos en ocasiones, pero la clave está en lo que hacemos con esos pensamientos. En el caso de la educación de nuestros hijos, nuestro ejemplo es fundamental.

Cómo reaccionar ante los bloqueos emocionales de nuestros hijos

Antes de nada, los padres tenemos que evaluar cómo reaccionamos nosotros ante esos pensamientos y cómo reaccionamos ante nuestros hijos cuando tienen esos pensamientos y nos los cuentan. Deberíamos analizar si somos muy estrictos o duros con ellos. Si es así, lo único que vamos a conseguir es incrementar «su miedo» a asumir el riesgo que supone iniciar una nueva actividad.

Es fundamental para desbloquear esos pensamientos que paralizan la forma en la que tratemos a nuestro hijo/a cuando se abra a nosotros y comparta esas sensaciones, ese miedo o ese bloqueo.

En ese momento, los padres debemos transmitir que lo importante es «vivir la experiencia», ya que esto es lo realmente valioso, independientemente de los errores que se cometan o el resultado final.

No podemos olvidar que el miedo a que se equivoquen es incompatible con el hecho de que se sientan seguros.

Debemos transmitirles que deben ser valientes para probar nuevas experiencias, nuevos retos… Pero también para equivocarse y para aceptarse a sí mismos tanto si se equivocan como si lo hacen bien: eso es lo que les va a dar seguridad en sí mismos.

No nacemos sabiendo sino que lo vamos aprendiendo poco a poco, a través de la relación con nuestros padres y del comportamiento que ellos tengan en las situaciones de fracaso.

Claves a tener en cuenta para evitar esos bloqueos: 

  1. No establecer comparaciones entre nuestros hijos con los hermanos o con los amigos.
  2. Es imprescindible también tener un gran respeto por las características de cada niño, aceptando cómo es, ya que nuestra aceptación aumentará su seguridad en sí mismo.
  3. Enseñarles a vivir el error como fuente de aprendizaje.
  4. Explicar la diferencia entre que las cosas salgan bien o mal y el auténtico valor de cada persona.
  5. Y sobre todo enseñar con nuestro ejemplo.

La Terapia de Aceptación y Compromiso: la herramienta para trabajar los bloqueos emocionales

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) enseña al niño a observar sus pensamientos, a identificarlos y a no fusionarse con ellos para que, precisamente, esos pensamientos no manejen su vida.

Con esta terapia enseñamos a niños y adolescentes a actuar en direcciones valiosas para ellos sin dejarse arrastrar por pensamientos, emociones, recuerdos… Es decir, a aprender a manejar lo que conocemos en jerga profesional como eventos internos.

La ventaja de ACT es que se proporcionan herramientas que le servirán en muchos momentos de su vida y ante diferentes situaciones. Por lo tanto, lo podrán utilizar a lo largo de toda su vida.

Sabemos que las cosas en la vida necesitan práctica. Hasta que se adquiere habilidad necesaria para poder realizarlo bien, tenemos que practicar mucho. Es verdad que a algunas personas les puede costar menos o más que a otras.

El problema surge cuando esos pensamientos bloquean al niño y no es capaz salir de ahí. Esta situación puede repetirse y, sobre todo, interferir en la vida diaria de nuestros hijos cuando se requiere la ayuda de un profesional que le ayude a canalizar estos bloqueos.

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