Terapias

Mindfulness

El malestar emocional que experimentan los niños por la gran exigencia del entorno en lo relativo a la atención, puede llegar a dificultar el aprendizaje.

Gracias a las actividades en grupo o de manera individual, y con la aplicación de diferentes técnicas, siempre en un contexto motivacional, se incrementa enormemente la motivación, motor existencial para el aprendizaje .

A través de estas herramientas se enseña a los alumnos o al alumno el reconocimiento y el manejo de sus emociones y pensamientos, lo cual repercute en su bienestar emocional y conductual.

El Mindfulness aporta una mayor capacidad para permanecer en el momento presente, aumenta su concentración, su creatividad, y mejora la convivencia, y las relaciones ínter e intrapersonales.

Todo ello se traduce en un aumento del bienestar psico-emocional del niño y del adolescente.

La incorporación del  mindfulness y el desarrollo de la inteligencia emocional, como actividad extraescolar, va orientado a conseguir un aumento en el bienestar psico-emocional del niño y del adolescente.

El programa de dichas actividades extraescolares, trabajaría tres bloques de aprendizaje:

  • En primer lugar, el aprendizaje de mindfulness para trabajar la atención a través de la respiración, mejorar la capacidad de concentración, mejorar las relaciones inter-intra personales, mejorar el aprendizaje, la creatividad y el rendimiento académico.
  • En segundo lugar, trabajar la inteligencia emocional, aprender a discriminar y regular sus emociones y pensamientos, permitiéndoles mejor capacidad de resolución de sus conflictos emocionales y mayor flexibilidad conductual actúan de una manera alternativa a la suya.
  • En tercer lugar, trabajar las habilidades prosociales, como la paciencia, la empatía, la ecuanimidad , la amabilidad, la comunicación, la toma de perspectiva, la cooperación, la escucha activa y el efecto de sus conductas a corto y largo plazo, así como la adquisición de límites.

Todo ello, potencia el auto-control emocional y conductual y les ayuda a gestionar mejor la ansiedad, estrés, presión con los estudios, autoboicot, problemas de concentración, la falta de motivación y autoestima, falta de rendimiento escolar, mayor autonomía y responsabilidad.

Cuando nuestra atención no está entrenada para permanecer focalizada en el momento presente, podemos llegar a convertirnos en víctimas de nuestros propios pensamientos